Con mucha alegría, Montahue celebró sus 40 años
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Con inmensa alegría y profunda gratitud celebramos este 20 y 21 de mayo, los 40 años de la bendición del Santuario de Montahue en Concepción.
40 AÑOS DE LA BENDICIÓN DEL SANTUARIO DE MONTAHUE SCHOENSTATT, CONCEPCION
Por Denise Ganderats
PEREGRINACIÓN La celebración comenzó con una Peregrinación el día sábado 14 de Mayo, día de frío y neblina, pero que el ambiente cálido y familiar que hubo entre los asistentes y la disposición de demostrarle con heroísmo a nuestra querida Mater el amor por Ella, lograron vencer el cansancio de caminar desde el Santuario de La Candelaria hasta el Santuario de Montahue en San Pedro de la Paz. Quisimos recordar lo que hacían los primeros miembros del Movimiento, por ahí por los años ’70, cuando cruzaban el puente viejo y caminaban a este lugar santo para conquistar y hacer suyo ese terruño que la Virgen María se había escogido para establecerse en la diócesis de Concepción y desde ahí repartir sus dones y gracias. Fueron cerca de 3 kilómetros que recorrimos cantando, rezando el Santo Rosario y gritando por las calles nuestro amor a Cristo y a María. Al llegar tuvimos una Eucaristía en la explanada del Santuario y luego un reponedor desayuno.
DÍA DE BENDICION Y ACTO DEL FUNDAMENTO VIVO El 20 de mayo de 1971 se bendijo el Santuario y se entronizó la imagen de la Mater que regaló el Padre José Kentenich el año ´68, cuando el P. Lucho Ramírez le contó, en Alemania, el anhelo de esta Familia por tener pronto un Santuario. El dedicó la imagen y al reverso escribió: “Ella es la gran misionera, Ella hará grandes milagros”. Sin duda, a lo largo de estos 40 años hemos podido experimentar cómo la Sma. Virgen manifiesta sus gracias, su poder y sigue dándonos su bendición en forma permanente. Ese día histórico para la Familia de Montahue, se colocaron en sus cimientos todo aquello que las personas, que en ese entonces pertenecían al Movimiento, fueron conquistando durante el tiempo de preparación a la bendición, con gran espíritu de sacrificio, oración y de familia que los caracterizaba. Es lo que nosotros llamamos “Fundamento Vivo” y está escondido bajo la piedra fundamental a los pies del altar, al interior del Santuario; ahí se lee nuestro Ideal: “Con María, junto al Padre, Fundamento Vivo para los más nuevos tiempos.” Este 20 de mayo de 2011, quisimos renovar este ideal y reforzar esos cimientos con nuestras propias conquistas, triunfos y fracasos, penas y alegrías, decisiones, renuncias, anhelos y sueños; todos estos “actos de amor y de entrega” que preparamos, se los regalamos a nuestra querida Mater para que sean el fundamento espiritual del Santuario en los años venideros, y así, desde este “lugar de salvación”, Ella continúe evangelizando y regalando su bendición y gracias de acogimiento, transformación interior y envío apostólico especialmente a nuestra Arquidiócesis de Concepción. Tuvimos una Misa en la que participó principalmente la Familia de Montahue, luego subimos al Santuario en peregrinación para depositar y enterrar nuestras ofrendas personales a un costado de éste y repetir el acto del fundamento vivo que dio origen a Montahue. Se recordó de manera especial a algunos miembros que a lo largo de estos 40 años ya han partido al cielo y ofrecieron su vida por la fecundidad de la presencia de la Santísima Virgen en este lugar.
DIA DE CELEBRACION El sábado 21 de mayo vivimos un día intenso, de variadas actividades, y la celebración la quisimos compartir con peregrinos y visitas de otras ciudades del país como Los Ángeles, Chillán, Valdivia, Temuco, Maipú, Santiago, etc. que esperábamos con gran alegría. En la mañana hubo un Panel que, a través de 6 testimonios, recorrió la historia de Montahue en estos 40 años, mostrándonos cómo la Mater desde su Santuario ha obrado grandes milagros de gracia en las personas que con fe y confianza se acercan a él. Participaron el P. Lucho Ramírez, que nos contó de los inicios del movimiento y la conquista del Santuario por la generación fundadora; la Hna. Ángela González que nos habló de las corrientes de vida de la Familia de Montahue a lo largo de estos 40 años, y miembros de la Federación de Familias, de la Juventud Femenina y Masculina, que nos contaron la importancia del Santuario para ellos. Luego tuvimos un almuerzo compartido con todas las personas asistentes a esta celebración. En la tarde la Juventud Femenina y Masculina nos regalaron una “Cantata a Montahue” en la que recordaron, en forma paralela, los hitos de la historia de Schoenstatt, desde 1914, y la historia de este Santuario. Sin duda, los ensayos y la preparación previa valió la pena, todo estaba muy bien organizado: el escenario, el vestuario, los textos, el coro, los músicos, actores y actrices y especialmente los solistas (el P. Kentenich y la Mater). Nos hicieron vivir momentos de alegría y emoción al recorrer “nuestra” historia de la mano del P. Kentenich y de la Mater, para terminar cantando todos el Himno de Montahue. A las 17:00 hrs. estaba toda la Arquidiócesis de Concepción invitada a celebrar con nosotros la Solemne Eucaristía, estaban presentes autoridades de la zona, representantes de diferentes Movimientos de Iglesia y Parroquias. Fue presidida por el Administrador Apostólico, Monseñor Pedro Ossandón, y concelebrada con sacerdotes diocesanos y padres de Schoenstatt que vinieron de distintas ciudades de Chile especialmente para la ocasión. Durante la Homilía, el Obispo nos hizo reflexionar en torno a las lecturas leídas. Relacionado a la 1° Lectura (Hechos de los Apóstoles 6, 1-7) nos plantea la importancia de los laicos al interior de la Iglesia y el compromiso que en ella tenemos los bautizados, estando todos llamados por igual a ser santos. En la 2° lectura (Primera carta de Pedro 2, 4-9), se refirió a Jesucristo como piedra fundamental y ahí nos llamó a tomar en serio el rol de la paternidad y la maternidad en nuestra sociedad. El Evangelio (Juan 14, 1-12) nos refuerza esta imagen del Padre como Camino y Vida, y nos invitó a encontrarnos con él a través de su Hijo Jesucristo en el Santuario y en las diversas relaciones de la vida diaria. Al terminar nos planteó dos desafíos: el primero, fortalecer los vínculos y hacerlos más personales, tanto al interior de la familia natural como en el campo laboral y estudiantil, con el prójimo y con la Iglesia y sus pastores; el segundo, que como schoenstattianos sigamos trabajando en las líneas pastorales de la Iglesia de la Arquidiócesis como así mismo en la Misión Continental y Aparecida. Luego de recibir la bendición, subimos en procesión al Santuario y como Familia nos consagramos nuevamente a María. Cerramos estos días llenos de emociones, alegrías y gozo en el alma con una gran celebración. El Santuario de Montahue está ubicado en el Camino a Santa Juana, kilómetro 2,5. San Pedro de la Paz. Consultas al teléfono 2280017 y www.santuariomontahue.cl. |
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