Misión en Familia, un proyecto gratificante
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27 matrimonios y 80 niños visitaron por tecera vez la comunidad de Rinconada de los Andes. En esta ocasión las misiones se realizaron la mañana y tarde del sábado y como novedad se incorporó la bendición de los hogares con agua bendita del Santuario de Campanario.
Tomando el ejemplo de María en cuanto a su entrega, cordialidad y cariño, las familias misioneras se reunieron el pasado fin de semana del 5 al 7 de noviembre por tercera ocasión en el liceo parroquial de Rinconada de los Andes con el fin de llevar la palabra de Dios a los vecinos de distintas comunidades del sector y motivar el Mes de María. Acompañados de la Hermana Asunción, la Hermana Josefa María y el Padre José Luis Correa, el grupo, en su mayoría de la Zona Cordillera de Santiago de nuestro movimiento, pudo esta vez bendecir los hogares, entregar altares para incentivar el rezo del Mes de María -los cuales fueron bendecidos posteriormente en la misa dominical-, hacer un trabajo de apoyo a la parroquia San José Obrero y a su párroco Pbro. Miguel Triviño, y acercamiento hacia la comunidad en general. En esta ocasión, 27 matrimonios jóvenes y alrededor de 80 niños entre 16 años y 3 meses, misionaron solamente el sábado en dos tandas: mañana y tarde. Y aunque el sol fue inclemente llegando a 30 grados aproximadamente, estas familias no disminuyeron su entusiasmo y motivación por cumplir la meta propuesta. El grupo que organizó estas misiones, liderado en esta oportunidad por Alejandro Weinstein y María Isabel Banfi, incluyó varias novedades que ayudaron a profesionalizar las misiones. El grupo misionero se identificó en las calles con pecheras amarillas y logo de la Misión en Familia, los niños fueron identificados con brazaletes en donde se incorporó el teléfono de sus padres. Las actividades que realizaron los niños mientras los padres hacían la reflexión incluyeron material didáctico alusivo al Mes de María, los grupos se identificaron con credenciales especialmente confeccionadas con nombres de Vírgenes reconocidas a nivel mundial, como la Virgen de Fátima, del Pilar, del Carmen, de Guadalupe y de Lourdes; y se creó un grupo Misiones en Familia en Facebook. La reflexión final realizada por todos los grupos por las familias misioneras fue que a través de esta actividad se podía vivir en comunidad el espíritu de cooperación, entrega, alegría y sencillez, bases fundamentales que el movimiento quiere imprimir a sus allegados. La Misión en Familia empezó a realizarse a finales del año pasado con gran éxito e interés por parte de los integrantes de la Rama Familia de Schoenstatt puesto que este proyecto incorpora a niños menores de 8 años, siendo una excelente alternativa para familias jóvenes con espíritu apostólico. El proyecto espera para el año 2011 integrar otras dos zonas para misionar, y con ello incluir a nuevas familias.
TESTIMONIOS “Los niños ya dormidos descansan profundo en sus camas después de dos noches de carpa. Mientras tanto y listos para cerrar el fin de semana, nosotros con lluvia de fondo repasamos lo que fueron nuestras primeras Misiones en Familia. Tener un objetivo en común como grupo familiar cuyo centro sea Dios ha sido lo más enriquecedor de este fin de semana, experimentamos una profunda UNIÓN. Cada niño asumió con espontaneidad su propio rol; comprometidos Jero de 6 años entregaba el altar de nuestra querida Virgen, Anselmo de 5 se encargó de regalar los libros de oración que en algunos casos se vieron un poco averiados. La Lupe con casi tres, pegó los adhesivos que marcaban cada hogar que visitamos. Intentamos llevar a cada casa la alegría que representa para nosotros sabernos queridos por Quién nos creo y además invitar a la gente a celebrar de forma especial a María en su mes…recordándonos una vez más que solo de su mano llegamos al corazón de Jesús.” Familia Correa Valdés
“Fue una gran experiencia misionar en familia por tercera vez. Los niños esperan que llegue luego el tiempo de misionar, les gusta y lo pasan bien. Es un fin de semana dedicado a Dios y a la familia, en que uno da mucho y recibe mucho.” Familia Castillo Grisanti
“Estas misiones fueron muy especiales para mi, fue la primera vez que iba a misionar. Pude compartir con mucha gente de distinta situación social a la mía y con problemas, y que por ser nosotros misioneros, se abrieron a mi y a mi familia. Sentí emoción, una alegría interna de estar con las personas, y compasión por ellos, especialmente la Sra. Amalia y la Sra. Eliana. En todas las casas visitadas que rezamos me toco el encargo de leer la Bendición de Hogar, y sentí que Dios se podía comunicar con la gente a través mío y de mi familia. Ir con las otras familias fue muy entretenido; le da otro espíritu a la Misión.” Pablo Ruiz-Tagle Allende (14 años)
"El verdadero regalo de estas misiones fue experimentar la presencia de Cristo en los papás y niños, siendo éstos últimos, instrumentos fundamentales en la transmisión de nuestro mensaje; difícilmente no se abren corazones y puertas al ver familias completas caminando, superando las adversidades del cansancio y del calor, para llevar un testimonio vivencial de amor y entrega a la Virgen en el inicio de su mes". Familia Vial-Guzmán.
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