Despertamos un día con la cuarentena sobre los hombros. Una nueva y desconocida variable que nos hacía sentir gran incertidumbre por el futuro. Los trabajos disminuidos y la vida totalmente trastornada. Todos reinventándose y echando mano de sus propios recursos, para adaptarse a esta nueva forma de vida.
En medio de esto, nace el anhelo en muchos corazones de acudir en ayuda de los más necesitados. Los más necesitados de siempre, y los nuevos, que víctimas de esta pandemia han perdido sus trabajos y la posibilidad de salir de sus casas en busca de sustento.
El Espíritu Santo sopla e inspira  con su amor, y así surge la idea de apoyar a la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores, donde los Padres de  Schoenstatt llevan más de 50 años trabajando. El párroco, Manuel José Rodriguez, nos necesita.
El rostro de Jesús se nos revela sufriente en medio nuestro, soportando angustia, hambre y frío.  Nuestra Rama toma este llamado y lo hace suyo. El desafío es urgente. La ayuda material, a través de  donaciones en dinero, cajas de alimentos y  ropa de abrigo es para hoy. También es apremiante la necesidad de hacer nuestra  la vulnerabilidad de quien sufre y sostenerlo con oración y compañía .

Nuestra Señora de los dolores nos está llamando.

Este es nuestro apostolado.
No te quedes fuera.
Schoensttat en salida.